Todos los canales preocupados de un atentado a la iglesia de Santa Ana, seis camionetas con sus parabólicas apuntando sus microondas al cielo para informar del fuego. Mientras tanto, una pareja de indigentes comienza a tapar con plásticos sus cajas de cartón. Esperarán la lluvia a un costado del imponente y vacío edificio, que sínicamente se hace la víctima y mira altanero haciéndose el sordo.
viernes, 30 de junio de 2017
Santa Ana en Junio
Salgo de las tripas de Santiago. Estación Santa Ana a cambiado, aunque me reciben las mismas palomas de siempre volando en círculos. La imponente iglesia es amarilla ahora (o siempre) y recibe los único y metafóricos rayos de sol en lo alto. Se siente el aroma a naranjas recién exprimidas de los carritos callejeros de los migrantes. Ellos miran alrededor entre los vahos de los demás, como buscando a la policía que los acorrala sobre todo los viernes. Ellos está muchos más despiertos que nosotros, los obreros calificados entumidos, de finales de Junio.
miércoles, 28 de junio de 2017
Niños Zánganos
Cuando me dicen que los niños son zánganos, o minimizan la infancia a juegos y magia.
Pienso que no han escuchado la opinión de los niños y niña, es que no los han visto participar y luchar. No han visto las largas caminatas al colegio, los fríos de la mañana esperando el furgón, que los lleva a un colegio que muchas veces tampoco los escucha. Tampoco han visto a los niños que ayudan en la casa con sus hermanos, porque ambos padres trabajan. No han visto a niños que ayudan a sus padres en las labores de la casa, o en el mismo trabajo del campo, de la feria y tantos otros. No han visto, solo se ven ellos.
Ellos, los que han sido zánganos siempre, son los que efectivamente han tenido todo desde siempre, los privilegiados zánganos de siempre. Y que terminan viviendo en un mundo mágico de burbujas, y todo para ellos es un juego.
10.05
Cinco Haitianos
Cinco haitianos, exageradamente abrigados, según yo, limpian el callejón de Alarcón. Con la cordillera preciosa nevada de fondo, ríen cantan y tiran la talla en su lengua, que todavía no sé como se llama. Pensé en saludarlos, en felicitarlos por su trabajo, que parecía lo hacían bien y con un sonrisa blanquísima en la cara. Pensé, no me atreví.
Ellos dejaron su patria por venir a construir otra, que jamás, porque los conozco, se lo agradecerán lo suficiente.
"Los pobres no tienen patria"
Los Muertos de Cristo
12.05
12.05
18.05
Un cielo de cien barcos
con sus velas desplegadas
arrastradas tironeadas
Por los vientos estrellándose
en los mástiles
Y en las puntas pájaros anidando
en círculos perfectos de hojas secas
Escarlatas vigilantes aguardando
Grises mojados pacientes.
Sopa de Quinoa
Sopa de quinoa bajo un
cobertizo de madera y hojas de selva. Un vietnamita o similar sorbeteaba
la sopa sonoramente, diciendo -lico lico -cada vez que levantaba la cabeza y
nos miraba alegre. Una mariposa azul gigante cruzó volando delante de la mesa.
La felicidad tiene mil
maneras hijo mio.
18.05
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